sábado, 6 de diciembre de 2014

Àrnica - Lecho de Piedra (Crítica)


Bueno, no era mi intención volver a hacer esto, pero no he podido contenerme: tengo que hacer otra crítica. Como he dicho, no era mi intención, de hecho, mi intención era hacer una reseña a El Espíritu de Una Llama, la guía devocional de Brighid que han escrito aunando sus esfuerzos y conocimiento las cabezas del Templo de Brigit y de la Hermandad Druida Dun Ailline, pero como siempre pasa algo para que no lo acabe... voy a seguir con la música, que me encanta.

Àrnica, para quién no lo sepa, es un grupo español de folk (lo definen como "ur-folk", aunque honestamente, no tengo ni idea de qué significa). Es una de mis bandas "con raíces" favoritas, junto con Keltika Hispanna y Cuélebre, que conforman el conjunto en vivo de Tormenta Celtibérica, a la que espero poder asistir algún día. Àrnica es un grupo de música folk que tocan una multiplicidad de instrumentos bastante grande para crear una ambientación arcana (a veces incluso prehistórica), y también se suele caracterizar por unas letras narradas y recitadas, en lugar de cantadas. Tienen un sonido bastante propio, y si mal no recuerdo, han llegado a telonear a Death in June y a Wardruna. Hasta ahora tienen dos discos (Viejo Mundo y Lecho de Piedra) y un mini-CD (Numancia), además de varios singles y participaciones en recopilatorios (Raíz Ibérica) y split albums, con grupos como Svarrogh y Wolfsblood. En 2014, han sacado dos trabajos, el ya citado (y aquí reseñado) Lecho de Piedra y un trabajo que no sé si es un mini o qué, totalmente en catalán y titulado Tot creuant l'últim bosc, que si mi catalán no se ha oxidado demasiado, significa "cruzando el último bosque".


En fin, que me enrollo demasiado con los detalles contextuales, el caso es que hace poco hicieron una tirada de camisetas limitadas de Àrnica, que en la parte de atrás tenía al Lug bicéfalo (o tricéfalo) del Santuario de Peñalba de Villastar (no sé si son creyentes, pero veo que tienen bastante afinidad con Lug), y no podía dejar pasar una oportunidad así (pues yo sí soy creyente, y adorador de Lug), y ya aprovechando, me pillé el album. Así que ahora lo voy a escuchar (siglos después, pero es que no he tenido tiempo de vivir con los exámenes), y os voy a dejar aquí la reseña. Debo decir que encima de mi mal oído instrumental, Àrnica usan varios instrumentos "home-made" y sonidos de la naturaleza, así que en caso de duda diré "instrumento de cuerda", "percusión", etc. Procedamos...

El album, que contiene 12 temas, comienza con un instrumental llamado Gigante Despierto, un tema de percusión relativamente animada, pero densamente poderosa, así como un instrumento de viento y algún otro instrumento ocasional que hace una grandilocuente apertura al album.

Sigue este viaje musical con Monte Nublado - Ladera, una canción con narración muy melódica en algunas partes, un instrumento de cuerda muy agradable y un ritmo no muy lento, pero sin muchas pausas, con un toque melancólico y frío, que recuerda a muchas, muchas bandas clásicas del género en su estructura.

En Uro, la cuerda se anima un poco más, y se deja escuchar el acordeón, con coros de fondo. También me recuerda a algún clásico, pero mi memoria ha decidido no contarme a quién. Si es cierto que aquí se animan tela con la instrumentación de cuerda, creando un sonido a veces, casi psicodélico. Un tema que aporta algo diferente.

Valle de Lobos comienza solo con el uso de la voz, hasta que la voz erige un tono continuado y comienza una percusión increíblemente tribal, y la voz comienza de nuevo a recitar las mismas frases que al principio. La voz, que sigue recitando nuevas frases, coge un tono entre grito y desgarro (un tono muy característico en Àrnica), todo esto aderezado con varios aullidos de lobos. Debo decir que, si siguiendo una de las teorías sobre la ermita a San Bernardo en Postoloboso, tuviera que creer que en ese santuario se realizaron rituales de licantropía guerrera, me imagino una musica de percusión muy similar a esta.

Tras ese lupino ritual, la banda continua con un tema llamado Trazos de Sangre, una canción con una percusión muy simple, coros graves y sonido de flauta ocasional, un tema que me parece muy... montañoso, muy cavernoso y muy primitivo, una evocación a la historia del propio tiempo, más que a culturas y civilizaciones más avanzadas. Un tema primordial y oscuro.

Con Caminando Hacia el Sol, tenemos un tema un poco más "cálido" (y nunca mejor dicho), aunque con el siempre melancólico acordeón dando un pequeño contrabalance, pero el ritmo es un poco más alto, más llamativo, más fácil de captar que en el tema anterior.

El album da un paso más con Alzada Pétrea, donde tanto la instrumentación, como la percusión y la voz adquieren un tono y ritmo más animado y rápido, con una ambientación grandilocuente, grande, casi épica, pero sin perder ese toque místico que caracteriza a Àrnica.

Dolmen Dormido es una especie de interludio, en el que se escuchan sonidos de la naturaleza y varios animales, y recitan las mismas frases durante cerca de 2 minutos... un tema extraño, pero agradecido.

Una Bestia Astada es un tema casi clásico de este album (a pesar del poco tiempo que tiene), ya que fue uno de los primeros en ser subidos a Youtube, si mal no recuerdo. Es una canción donde prima la voz, aunque tiene sonidos de fondo, el grave y místico coro (que recuerda a cantos tubanos) y la voz que recita la letra es lo más llamativo (y en mi opinión, lo más importante).

En mi adorada Caetra, de nuevo un pegadizo ritmo tribal abre paso al tema, un tema tribal de alabanza a la caetra, un tipo de escucho redondo de madera o cuero utilizado aquí, en Iberia. Un tema de nuevo que traspasa la línea de lo épico, con alabanzas al guerrero ibérico, a sus armas ofensivas y defensivas. Misticismo guerrero, valía, cánticos, buitres, cuernos... en fin. "Lo típico". Lo agradecido típico. Caetra conforma uno de mis temas favoritos, y es muy complementario a Cuerno Roto que conforma su participación en el recopilatorio Raíz Ibérica, y que habla de una falcata.


Monte Nublado - Cima, la segunda y última parte de la bilogía Monte Nublado. Una canción con base en cuerda y voz, y flauta de fondo. Melancólico, lento, triste, místico... Una delicia que relaja el alma.

Para cerrar el album, tenemos un tema con el que tenía bastante expectativa por razón obvia de su título, Las Plumas del Cuervo. Bueno, este tema cumplió y superó mis expectativas y me llegó al alma. Un tema con base de cuerda, un cántico al cuervo, animal sagrado en mi religión, y uno de mis tótems animales. Cuerda, narración, letra genial, voz de coro épica y sonidos ocasionales de cuervos... una gozada de las más animadas del disco (teniendo en cuenta el misticismo que caracteriza a Àrnica).

Y ya hemos acabado de analizar brevemente canciones y dar mis percepciones sobre ellas. En definitiva, este es un album que he disfrutado mucho, al menos en esta primera escucha (sí, he ido escribiendo mientras lo escuchaba por primera vez), y ahora me queda escucharlo más veces, pues este género es por naturaleza denso, y es difícil que todo lo que tiene potencial de gustar al oyente, guste de una primera escucha (recuerdo que me pasé casi un año repudiando todo lo que escuchaba de Death in June cuando se lo escuchaba a mi compañera de piso, hasta que una canción me cautivó y a día de hoy es de mis proyectos favoritos).


Este es un album que si bien te gusta el folk con raíces antiguas (precristianas y prerromanas), o bien eres una persona de raíces bien hundidas en Iberia (aka Península Ibérica), vas a disfrutar enormemente. Yo tengo la buena suerte de ser ambas cosas y por eso, grupos como estos no solo me gustan, sino que me tocan el alma. Ese pedacito de alma que está en la cabeza y no el corazón, ese pedacito de alma que recuerda a mis ancestros constantemente aunque no los conozca tan en profundidad como quisiera, ese pedacito de alma que sufre por los bellos parajes de nuestra tierra, tan hermosos o más que los de cualquier parte del mundo, pero terriblemente maltratados, ese pedacito que piensa en Lug, en Vaélico, en Nabia y en Ataecina en lugar de en Júpiter, en Plutón, en Salacia o en Proserpina.

Recomendado 100%. Y sí, sé que siempre puntúo muy alto, pero comprenderéis que si meto música en un blog de paganismo, no es para hablar de discos cutres... ¿no?

NOTA: 9/10.


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