domingo, 21 de junio de 2015

Los Paganos No Creen en Satán | Las Brujas No Rinden Culto al Diablo


Bueno, cuanto tiempo sin hacer un artículo. La verdad es que no tengo ni idea si voy a seguir con este proyecto: tengo muchos otros que me chupan la vida y este no está resultando tan satisfactorio como pensaba, sin embargo, no he decidido nada aún. Y hasta que lo haga, pienso seguir con esto.

Para inaugurar mi regreso, he decidido escribir algo que va a levantar bastantes ampollas, espero, especialmente a wiccanos, brujos paganos y bueno, a un grupo amplio de personas. Este artículo va a ir a caballo entre mi opinión, la provocación intencionada y mis intereses, intenciones y proyectos de futuro en este ámbito. Os pongo en antecedentes:

Desde hace unos meses, entré en contacto con el concepto de "Brujería Tradicional". Hay muchas formas de interpretar este término, por supuesto, pero el más común actualmente, son el de prácticas mágicas occidentales de Brujería, normalmente entendido como un Arte u Oficio y no como un Culto o Religión, y que se distancia intencionadamente de la Wicca mediante el uso de este término. Se considera tradicional por considerarse heredera, continuadora o basada en las prácticas mágicas practicadas en la Europa Medieval y los practicantes mágicos de dicha época y área geográfica: curanderos, cunning folk, etc. También, por practicarse siguiendo conceptos de mismos rasgos, normalmente con información extraída de los enjuiciamientos de brujos más importantes, conceptos como los espíritus familiares, el vuelo al Sabbath, etc. La Brujería Tradicional puede ser practicada en solitario o en grupo, y puede seguir una Tradición o no. Entre las Tradiciones más populares se encuentran el Clan of Tubal Cain, Feri Tradition, la Cornish Witchcraft (Brujería Córnica) y Stregheria. Y entre las prácticas solitarias (o mayoritariamente solitarias, pues no siempre es así), está la Brujería del Cerco, cuya descripción popular es "una forma de brujería que se acerca más al aspecto chamánico de ésta", aunque me parece una descripción superficial e incompleta, todo sea dicho.

Puestos en antecedentes de esto, debo decir que estoy adaptando estos conceptos a mis creencias religiosas (politeísmo celtibérico), ya que mis creencias siguen siendo las mismas, pero como creo que ya dije alguna vez, conservo el "Bruxo" en mi apodo pagano debido a que nunca he conseguido librarme de esa etiqueta, y ahora que he conocido este concepto, que me hace sentir bastante cómodo, creo que entiendo por qué. Soy un recién empezado, claramente, y de hecho aún no he leído un libro completo sobre brujería tradicional/hechicería occidental (estoy con "Letters from the Devil's Forest" de Robin Artisson, pero es un gran tocho y aún no llevo ni 1/3 completado). Sin embargo, ya he aceptado que me veo arrastrado a ella, aunque no con los trasfondos culturales habituales de las susodichas, por lo que creo mi propio método de Brujería Tradicional agregándole la experiencia cultural del folclore y la mitología de mis creencias religiosas.


Y claro, uno, que no es nada especial, empezó indagando en lo que todo dios: Wicca. Y cuando estás en esos ámbitos, sueles oir dos frases muy comunes: "los paganos no creemos en Satán, es un concepto cristiano" y, mi favorito, "los brujos no rendimos culto al Diablo". Y referido a los brujos en contexto moderno, donde la brujería se ha visto tremendamente asociada al paganismo (a veces de forma natural, y otras no tanto), casi siempre es una verdad grande como un templo. Ahora, si nos encauzamos atrás en la historia, de donde se bebe para crear estas Tradiciones de Brujería Tradicional, ese tipo de frasecitas arañan un poco más la piel a la hora de validar su veracidad. Porque lo cierto es que "brujo" es un concepto muy versátil, y es el término español ("witch", en inglés) que se ha dado normalmente a casi cualquier practicante mágico al que se acude en una sociedad aunque éste o ésta se encuentre al límite de dicha sociedad, sin importar cual fuese el término en lengua nativa para esas personas, la traducción es "brujo". Esto hace que el término encaje históricamente tan bien en un contexto pagano, como en uno que no lo es tanto.

Antes de continuar, creo que habría que contextualizar cómo conceptos pre-cristianos y "satánicos" se ven mezclados en época medieval. El Diablo es asociado con multitud de terminología pagana. Teónimos que son convertidos en "diablos" al servicio del Diablo. El Diablo planteado como una criatura que se manifiesta en los bosques (cosa que enaltece mucho el concepto de la Brujería del Cerco), el Diablo comandando hadas y otras criaturas feéricas, etc. Esto, ha dado lugar a un concepto lingüístico moderno conocido como "Diablo Folclórico" ('Folkloric Devil' o 'Folk Devil'), un término con el que se pretende distinguir entre el Diablo cristiano, un gran mentiroso originador de todo Mal que desea las peores maldades a los hombres, y el Diablo como una especie de figura feérica que porta el poder y los placeres que los cristianos de la época prohibían bajo durísimas penas. Una especie de Baco medieval y más salvaje en aspecto, seguido de una cohorte de "diablos" y "hadas" menores que ayudaban a los brujos a realizar sus trabajos mágicos. Normalmente, este "Diablo Folclórico" se trata de una figura cornada semi-humana con atributos caprinos (aunque no siempre, ni lo de caprino ni lo de cornado) que es superpuesta a una deidad local de esa área geográfica: Pan en Grecia, Fauno en Roma, Odín que a veces aparece representado con un casco cornamentado en Escandinavia, Akerbeltz en el País Vasco...

Haciendo un pequeño salto hacia mi adaptación de los conceptos de Brujería Tradicional a mis creencias, este concepto de deidad cabra masculina que es patrón de los brujos, es un concepto que me está costando de adaptar. Principalmente porque no existe una deidad en la Hispania Céltica que sea asociado con el cabrón directamente y la única deidad cornada masculina es el propio Cernunnos, el cual está ya muy mamado en otras Tradiciones. Y la asociación más fuerte con las cabras que hay, alude a una divinidad femenina: Ataecina. Pero, si consideramos nuestro folclore ibérico como una fuente de folclore feérico con el que sustituir a los seres feéricos de Escandinavia o las Islas Británicas (que son la fuente de "ayudantes del Otro Lado" que inundan la Brujería Tradicional habitualmente), lo más que podemos acercarnos pues, no es a una deidad sino a una criatura del folclore norteño conocida como Busgosu o Musgosu, descrito casi siempre como una especie de sátiro, aunque en algunas versiones sus rasgos de duende son resaltados (ojos saltones, orejas en pico, viste traje y sombrero verde, etc.). En según qué cuentos, esta criatura es descrita como beneficiosa o maliciosa a los humanos. En algunas historias guía a pastores y ayudan a arreglar las cabañas. En otras sin embargo, es un señor del bosque que desdeña a los hombres por su afición a la tala de árboles, la pesca y la caza, que secuestra jovencitas para beneficiárselas, y llegándose a afirmar que su beso provoca la tisis.


En conclusión y volviendo al concepto del Diablo, lo que vengo a querer decir, es que para quejarnos de ser un colectivo maltratado y malinterpretado (paganos y brujos, si bien estoy lejos de considerarme lo último aún, no hasta que empiece a practicar propiamente), la mayoría tiende a querer hablar por boca de todos demasiado. Porque brujos, históricamente hablando y actualmente hay de muchos, muchos tipos.  La mayoría podrán ser considerados paganos, claro está, por los motivos arriba explicados, pero hay un colectivo que está activamente identificado como "satánico" o "satanista", con plena adoración del Diablo según los preceptos judeo-cristianos, y luego el colectivo de aquellos que cabalgan entre medio del folclore pagano y el folclore cristiano, aquellos que siguen al "Diablo Folclórico", un Diablo que me parece la mar de majo y que está presente en prácticamente todas las representaciones de brujería de los tratados y grimorios medievales y posteriores según mi percepción de sus rasgos.


Y la teoría de que realmente no eran adoradores del Diablo sino paganos pasados por el filtro cristiano, está muy bien, es preciosa y estoy seguro de que en muchos casos sería cierto (en ciertas zonas geográficas me cuesta más de creer, tanto en periodo medieval como posterior, es decir... en Salem me cuesta, por ejemplo). Pero la verdad es que no hay ni una sola prueba definitiva para confirmar dicha teoría y que a lo que sí que apuntan las pruebas con más claridad es a dos formas de prácticas: las brujas que adoraban activamente a un "Diablo" extraído del cristianismo, y aquellos que parecen ser hijos bastardos de religiones paganas que con el tiempo y la discontinuidad crearon una distorsión mezclada con mitología cristiana sobre el Diablo y donde el Diablo es más un ente liberador para las brujas que no un ser maligno. La verdad es que muchas brujas, incluso aquellas que no confesaron bajo tortura, hablaron de que le asistían "demonios" o "hadas" o "seres" e invocaban al Diablo. Sí, el mencionado "Diablo Folclórico". Un concepto que me gusta y que no sufriría en que fuese incluído de cuando en cuando en mi propia práctica de brujería en un futuro, sobre todo como una forma de aumentar el misterio y la oscuridad de la que la brujería se nutre tanto (muchas veces, los nombres de este patrón de la brujería son solo títulos llenos de misterio, como "El Hombre de Negro", "El Dios Cornado", "El Maestro" y cosas así), y los espíritus que asisten a los brujos, independientemente de si son ancestros o seres feéricos, son denominados "diablos", "demonios" o "espíritus malignos".

Todo lo dicho y este constructo lingüístico moderno del "Diablo Folclórico", me lleva a citar una frase de la serie Salem. Algunos pensareis (perdón, algunos pensais) que mencionar series no es serio y que me hace ser un friki. Bien, pues resulta que muchas veces las series pueden ser brutalmente reales. Y también resulta que la ficción puede apoyar la realidad. ¿No se citan frases de canciones, de algo tan etéreo, ficticio y construído como la música? Pues mi pasión son las series y en ellas busco mis paralelismos, no en la música. En fin, a lo que iba:

"El Diablo al que temen, no es el Diablo que yo conozco" - de Mary Sibley (Salem).

Yo creo en el Diablo. En el "Diablo Folclórico" y en el otro. Soy pagano y lo creo. Y no, no soy un ecléctico ni un multicultural. Soy alguien que cree que todas esas entidades espirituales (dioses incluidos) existen, pero que ha elegido activamente no adorar a la mayoría y jurar lealtad a un grupo específico de estas. Igual que creo en Yarilo, en Izanami o en Quetzalcoatl pero no les adoro porque no representan nada para mí en mi contexto geo-cultural, lo hago con el Diablo. Pero sí, algunos paganos creemos en el Diablo. El Diablo me cae bien y me iría de cervezas con él, Simplemente no le rindo culto. Y el otro Diablo, el "Diablo Folclórico" debe existir para mí sí o sí porque no es una entidad independiente, es un nombre que se le da a un concepto de libertad, de abrazar el lado salvaje del ser humano, de la tentación y los placeres que la religión mayoritaria niega y solaparlo a mitologías ya existentes. El "Diablo Folclórico" existe para mí porque al ser un concepto superpuesto a entes cornados (normalmente de cabra, pero no siempre), es tan el Diablo cristiano, como mi Busgosu. Como Pan. Como Cernunnos. Como Puck. Como Akerbeltz. Como Krampus. Como cualquier dios o genio local cornado de la antigua Europa e incluso del Nuevo Continente y su rico folclore nativo. Y sí, la mezcla de culturas, épocas y rango jerárquico de la lista anterior es completamente intencionada.

Lo siento chic@s, pero es increíblemente feo hablar por boca de los demás. No solo meteis la pata, no importa si teneis razón o no (cosa que en este caso, es que no), no importa si haceis bien o mal al hacerlo: es que sencillamente no teneis permiso. No sois nadie y no teneis derecho a representar al resto de "nadies" del mundo por mucho que os consideres parte del mismo colectivo social.


Y me gustaría cerrar con otra cita de Salem, una que he oido hoy mismo en el capítulo que he visto esta noche. Una frase que resuena mucho con mi cosmovisión y con mi visión de la brujería:

"No hay una sola cosa que sea única. No hay un único Sol en el cielo, sino una infinidad de Soles en el cielo. No solo una Tierra, sino una infinidad de Tierras vagando perdidas en la noche. Ciertamente no hay un único Dios, sino muchos seres de poder si los conoces por sus nombres. Y nunca, jamás hay un único hombre o mujer para nosotros" - de la Condesa Marburg (Salem).

Y esa ha sido mi reflexión por hoy. Ahora, los paganizers del país, pueden proceder a hacerme unfriend, llamarme blasfemo, decir que no tengo ni idea, acusarme de ecléctico y demás soplapolleces que vais a decir simplemente para no tener que lidiar con vuestro absolutismo espiritual (aunque ecléctico solo tengo los huevos, cosa que no se puede decir de aquellos que se consideran "politeístas suaves", "biteístas" o "panteístas", que es lo que sois la mayoría que me vais a acusar de ser tan diluido teológicamente como jamás admitireis que sois vosotros, aunque sí que lo seais a mis ojos).

Sin embargo, a los que entiendan y/o acepten el mensaje que pretendo transmitir: enhorabuena, no eres un hipócrita. No eres un imbécil que se queja de que los cristianos cogen y escogen lo que les interesa de la Biblia para condenar cosas como la homosexualidad, ignorando otros pecados mencionados como no vestir dos telas a la vez o no comer marisco, pero luego mira en la historia alegando querer reavivar una llama de ésta como es la brujería, y decide creer lo que más le conviene de la información que poseemos con tal de no decir y admitir que no estás transliterando dichas prácticas, sino tomando la base y adaptándola a tus creencias (que es lo que hago yo, y no se me caen los pantalones por decirlo).

Buenos días, tanto a los amigos como a los enemigos que me cree con esta entrada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada